Sinceramente, no sé qué es peor: que le cambie innecesariamente los nombres a los personajes (es que decir 'Frodo' o 'Bilbo' es muy complicado, ¿verdad?), que cuente el comienzo de El Señor de los Anillos como le venga en gana, que mezcle este libro con El Hobbit o que pida una cuarta parte a Tolkien. Al menos ha entendido ligeramente el poder del Anillo Único y su importancia en la principal novela del Profesor, si bien da la impresión de que, en vez de leérsela, ha consultado la frikipedia para documentarse y en paz. Señor Galinier, mejor dedíquese a cortar el pelo, porque la crítica literaria le queda demasiado grande a su castizo humor trianero.
Memorial a Tolkien en la abadía de Westminster
Hace 2 semanas