Pero Deferr no quiso conformarse con esta gesta y, en Atenas 2004, no dudó en repetirla:
Con este concurso, Deferr no sólo revalidaba su oro en salto; además, se hacía con el honor de ser el español más laureado de la historia de los Juegos (si bien dicho título se lo arrebataría, cuatro años después, Joan Llaneras, aunque tan sólo por una plata). Con todo, todavía tenía el catalán una espina clavada en su corazón, y esa era la de subir al podio en la prueba de suelo. Y, al fin, pudo sacársela en tierras chinas:
Esta vez no pudo ser de oro, pero aquella plata le supo incluso mejor que los dos títulos olímpicos que ya poseía. Su sueño estaba cumplido, aunque él confiaba en cumplir otro: cazar presea en Londres. Lamentablemente, las lesiones no le han permitido aguantar el tipo y ayer mismo anunciaba que deja la gimnasia profesional. Una auténtica pérdida para nuestro deporte, un competidor que se transforma en una leyenda mayor que la de Joaquín Blume.Gracias por todo, 'Gervi'. Serás por siempre nuestro fenómeno.
1 comentario:
A mí, que me apasiona la gimnasia deportiva (tanto masculina como femenina) se me va un gran profesional.
Me uno a tu agradecimiento. Gracias por todo, Gervi.
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